11/12/09

Ución y edad

Qué alabado,
y ríe a cualquier hora,
por lo demás vio su tiempo,
al pensar todos
que tenía un porte gigante,
facilitándole la vida,
marchando bolsas,
donde nada se caía,
y al ver la calidad,
asombro en la vida,
se equivocaron de nuevo,
no supo explicarse.
No fue culpa de él,
está protegido,
y no quiere
cualquier llavero
que adorne su maestría
agarrándose la cabeza.


Y es que está bien unir dos partes diferentes, agarrando soledad y despedida de un valiente o compañía y alegría del descorazonado. Mi carta está esperando levemente la despedida y el estanque en el grupo, una metáfora de avión por el piso, que quizá algunos la llevan.


Uniendo las partes,
se lleva al tema que pasan siempre
en las despedidas.
Nunca siente la verguenza,
doliéndole el pecho
de tanto mantenerse firme.
La despedida abrió los pies,
formó un puente con los dos,
y entraron todos los sermones,
perpetuando una salida
en la vida, claro...
una salida en la vida,
una salida en la despedida,
la lógica despedida,
a ver cuando me abren la despedida,
o mejor la conjugan de otra manera.
Despedida, con razón,
siempre comiéndote el sabor,
prohibiéndome ir al río,
despidiéndome de mí,
¿de quién otro?
Despedida abierta de pies.

3 comentarios:

Juli dijo...

Quiero decirle que no lo quiero ver más y que él se de cuenta de lo mucho que me extraña... será posible? Si yo le digo basta, por primera vez se interesará por mí?

Juli dijo...

No leí porque estoy medio apurada, pero te quería plantear eso. Ya volveré

MaRieLA dijo...

Uyuyuy, no te das una idea de cómo me mareaste hoy! La cantidad de veces que hay que leer ésto, pero está muy bien, no me quejo.
La frase que más me gustó fue: "Nunca siente la verguenza,
doliéndole el pecho
de tanto mantenerse firme" Parece que sintetiza muchas cosas, y la expresión de otras que a veces no están de más. Tenés (supuestamente) una carta en tu poder y sos el único que la conoce y sabe cómo, cuándo y por qué usarla. (Y ésto no sé a qué viene)
Hasta luego!




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